
Cuando menos quieres que pase algo... más te pasa!!! Me había empeñado en no deja entrar en mi vida a nadie, ni siquiera en plan amistad. Era relativamente fácil: nada de "intimar" en foros, tampoco frecuentaba chats,... no pensé en el blog, la verdad, pensé que nadie (o apenas nadie salvando a Tanais ^^) iba a interesarle ponerse en contacto conmigo y... me equivoqué!!
Después de mucho tiempo en que no conocía a nadie nuevo apareció una persona lo suficientemente interesante como para que no la bloqueara a los pocos días en mi msn. Sí, sé que suena mal, pero es lo que hacía en los últimos tiempos porque nadie lograba llenarme lo más mínimo... Supongo que con esta persona en parte fue más fácil porque ya la conocía un poco de leerla.
Aún con todo notaba que con ella era un feeling diferente, no mejor que con otras personas que ya habían llegado a mi vida, pero tampoco peor, sólo diferente. No sé, supongo que el tiempo y los malos momentos, la vida y las experiencias, aunque parezca que no... al final dejan su huella y enseñan.
Al poco tiempo ambas sentimos algo diferente, no sé, me gustaría pensar que sentimos algo especial que creció, quizás algo microscópico o milimétrico pero que, yo creo, que nos hacía sentir bien, olvidar el resto, pensar menos en determinadas cosas que, sinceramente, no nos hacían bien.
Pero no todo puede ser un cuento de hadas, más que nada porque las hadas no existen y los cuentos son ficción. La realidad empezó a pesar bastante más que cualquier cosa y supongo que contra eso y contra determinados sentimientos no se puede luchar. Por mucho que a una le gustara, no todo está en sus manos, ni el control se adquiere con un mando a distancia con el que rebobinar o darle al play cuando a una le conviene. Mucho menos darle al botón de la pausa porque la vida sigue y no espera a nadie y por nadie. Así que, con el sentimiento de querer no haber sentido cierta ilusión, pensé que quizás no estaría mal volver a abrir las puertas de mi vida a gente ajena a ella. Después de todo tenía a mano la mayor red del mundo y no tenía los pocos años que tenía cuando empecé a lanzarla al "cibermar" con mayor o menos acierto en la pesca.
Me metí un día en el chat y aparecieron un par de personas, un par de chicas, y cuando digo un par... es un par, exactamente dos. Yo siempre he pensado que he tenido la buena suerte de dar siempre con muy buena gente por Internet y creo que he vuelto a acertar.
Una de ellas, una chica 10 años mayor que yo, que, casualidades de la vida, vive en un pueblo cercano al mío, tan tan cercano que sólo hay que cruzar un puente. Me gusta hablar con ella porque me sigue muy muy bien las bromas y el ritmo de ellas, nos reímos mucho, hablamos de todo... TODO!! Creo que puede llegar a ser una buena amiga.
La otra es una niña encantadora, que vive lejos (siempre tiro hacia el sur, no sé por qué xD), 5 años más joven que yo pero con la cabeza bien amueblada (por lo menos lo poco que voy conociendo de ella) Pero... si me tengo que ser sincera... esta niña me da mucho miedo porque me da que hemos conectado DEMASIADO bien, tanto tanto que creo que las dos estamos empezando a sentir (poco y no sé muy bien qué... pero sentir) algo. Vale, estoy a tiempo de dejar que la cosa se tranquilice un poco y ver que sólo es la novedad y tener la cabeza un poco más fría. Ella pienso que tampoco quería que yo apareciese pero... estas cosas van así, no?
Y, en realidad, es un poco lío porque me gustaría alguien cerca de mí que estuviera dispuesta a ilusionarse conmigo y junto a mí, sin embargo sé que la ilusión y la valentía la tengo lejos pero capaz de todo. Es un rollo... porque también temo quedarme, otra vez, como siempre, como la amiga perfecta. Tampoco quiero ilusionar ni ilusionarme. Ya me he hecho demasiado daño y no quiero más. ¿Soy sincera? Necesito que alguien me quiera... ¿es tanto pedir?
Uy!! Pero qué difícil es tener tantas personas por ahí, no? jajajajajaja Ains... si es que... las tengo loquitas!! =p (más quisiera yo... xD)









